Quién está detrás
Me llamo Maiko Martínez y llevo cerca de veinte años dentro de los mercados, primero como inversor y, desde hace más de una década, también enseñando a otros a invertir. En todo ese tiempo me quedé con una certeza que hoy define cómo trabajo: a invertir no se aprende de verdad en aulas llenas, sino al lado de cada persona y sobre sus propias decisiones.
De ahí que esta academia no se parezca a las demás. La sostiene un equipo y una estructura seria —la del CDI, Centro de Inversores, al que pertenece—, que es lo que asegura método, rigor y continuidad. La formación, en cambio, la imparto yo mismo, en persona. No te atiende un profesor cualquiera ni un antiguo alumno reconvertido en docente: te atiendo yo, el fundador, frente a frente.
Y es algo que he elegido a propósito. Lo cómodo sería delegar y abrir grupos sin parar, como hace casi todo el sector. Pero entonces esto perdería su sentido. El valor está en que es formación directa y cercana.
Cómo llegué hasta aquí
Siendo niño me inventaba empresas y fabricaba mi propio dinero, pintando papeles a los que asignaba un valor distinto a cada uno. Con perspectiva, aquel juego tenía poco de casual: ya apuntaba hacia el que sería mi oficio.
A los veintitrés levanté mi primera empresa, y por aquella época empecé a mirar hacia la bolsa, siguiendo las cotizaciones en la prensa y formándome solo. No he parado desde entonces: he puesto en marcha varias academias, cada una pensada para un tipo de inversor, y he acompañado a cientos de personas en su formación. Y sigo operando mis propias cuentas a diario, porque esto no lo explico desde los libros, sino desde lo que practico cada día.
Lo que tienes delante es la forma más exclusiva de todo ese camino: formación presencial, cercana y en Valencia, para quien quiere aprender a decidir por su cuenta.
ABV Valencia – Academia de Bolsa en Valencia es una de las vías de acceso al CDI – Centro de Inversores: el lugar desde el que acompaño a quienes entienden la inversión como una decisión seria, que pide método y criterio. Aquí no se forma a cualquiera ni de cualquier modo, sino a quien quiere dejar de depender de terceros para empezar a decidir por sí mismo.
